Creíamos que nunca llegaría el momento en el que alguien empezaría a levantar la voz, a expresar su inconformismo. Creíamos por incapaces a los jóvenes y a otros sectores de la sociedad de aglutinarse y manifestar toda la rabia contenida por todos estos años en los que la economía, la falta de oportunidades y el desapego de la clase dirigente hacia el resto de la ciudadanía, nos han hecho a todos entes durmientes, con una falta de crítica y criterio para dar una vuelta a la situación. Ahora los políticos y los medios de comunicación se encuentran ante algo que no son capaces de manejar, que los cuestionan y además les hace temer. Critican a estos movimientos con argumentos como que no presentan alternativas, que invocan al desapego al poder establecido, que son aasmblearios y por lo tanto demagogos... Que se creen, que quieren lo que ya se está demostrando que no solamente no funciona, sino que también es injusto. No funcionan las instituciones tal como están en este momento.
Los dirigentes políticos están escogidos desde las élites de los partidos y como mucho solo nos dejan votar cada cuatro años. Son capaces de dar un giro de 180º en su propuesta política y económica, y no dar cuentas ante nadie. Y en el peor de los casos la corrupción lo invade todo y no nos tapamos la nariz para que vuelvan a ser reelegidos. Y que decir de los sindicatos, que ya ni siquiera escuchan a sus propias bases, que son capaces de no defender una subida salarial pactada y firmada, que piden desde sus órganos que luchemos y luego nos piden paciencia y moderación salarial, que firman acuerdos que están en contra de la misma decencia laboral. ¿Y la economía. ? Ya se nos acabaron las palabras. Las grandes empresas y los bancos reparten dividendos escandalosos cuando todavía se está destruyendo empleo, y el que se crea es cada vez más esclavo.
A todos se nos llenaba la boca durante este pasado próximo criticando a los jóvenes por su falta de activismo, por su pasotismo social y colectivo, por no liderar, como en otros momentos de nuestra historia, los movimientos activos por los cambios políticos, sociales y económicos. Pues bien, ya están aquí, con sus contradicciones, con su pluralismo mayor que cualquier otro movimiento político, pero teniendo claro que esto no pude continuar así. O se escucha, o toda una sociedad le dará la espalda al mundo tal como está establecido. Es verdad, vivimos en una sociedad democrática que costo mucho levantar en lo político y en lo económico. Pero se ha quedado anquilosada y es el momento de nuevas ideas, nuevas propuestas y más participación.
Estos nuevos movimientos empiezan a caminar, no sabemos hacia donde van, pero si sabemos de donde vienen y porqué. Se merecen ser escuchados y que escuchen nuestras propuestas, darles una oportunidad de que surga algo que cambie lo que ya no funciona.
Solo les pido una cosa. Que no den ocasiones a los oportunistas y a los violentos.
PD. Y a todo esto el domingo elecciones. Ufff¡¡
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