Me llama soberanamente la atención que después de semanas de ´´revueltas´´ en bastantes países árabes, ni partidos políticos progresistas, asociaciones de derechos humanos, sindicatos y demás organizaciones civiles y políticas no estén dando apoyo a tantos hombres y mujeres que piden democracia . ¿Qué nos pasa, tenemos miedo que triunfe la justicia y los derechos humanos?.¿ Lo que tenemos nosotros como algo normal y que a menudo no valoramos, no lo queremos para los demás?
¿ A que esperamos para apoyar a todos estos pueblos que claman justicia? Si lo que creemos es que los gobiernos y las instituciones van ser capaces de dar cobertura y apoyo, lo llevamos claro. Nos toca a nosotros salir ahora a las calles de nuestras ciudades para trasmitir que no están solos, que nuestro mundo´´occidental´´ está a su lado.
Alguien con peso representativo tiene que dar el primer paso, por que si no, aquí también tendremos que utilizar las redes sociales e internet para convocar a la gente y apoyar a todo el que pida democracia y derechos civiles. Y es urgente.
domingo, 20 de febrero de 2011
jueves, 10 de febrero de 2011
LA PLAZA II
Uno de mis primeros escritos en este cuaderno se llamó LA PLAZA, y viendo lo que sucede en esta noche me equivoqué de plano. Las plazas han vuelto a ser ocupadas, y no serán devueltas a la normalidad mientras dictadores y tiranos no dejen sus plazas fuertes.
miércoles, 2 de febrero de 2011
LOS MENSAJEROS.
No, el poder no es de los medios, no es de las redes sociales, ni tan siquiera de los premios nobeles. Ni facebook, ni twuitter son los que están encendiendo la mecha en el mundo árabe, ni la que la encenderá en el resto del mundo. No se puede dar tanta importancia a unos medios, que en cierta medida participan en las élites del poder económico y político.
Parece que estamos inventando revoluciones y cambios sociales. Esto ya ha pasado y seguirá pasando, y las redes sociales no dejan de ser una correa de trasmisión, como antes fueron las octavillas, o las originales pintadas en el barrio Latino de París en las revueltas del 68.
Los protagonistas son los pueblos, hartos de dirigentes que engordan sus cuentas y desinflan sus países. Jóvenes que ven pasar la vida sin darles oportunidad de subirse a ella. Ellos son los verdaderos mensajeros de esperanza, no los medios.
Parece que estamos inventando revoluciones y cambios sociales. Esto ya ha pasado y seguirá pasando, y las redes sociales no dejan de ser una correa de trasmisión, como antes fueron las octavillas, o las originales pintadas en el barrio Latino de París en las revueltas del 68.
Los protagonistas son los pueblos, hartos de dirigentes que engordan sus cuentas y desinflan sus países. Jóvenes que ven pasar la vida sin darles oportunidad de subirse a ella. Ellos son los verdaderos mensajeros de esperanza, no los medios.
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