viernes, 31 de diciembre de 2010

2011 Vs 1984

 2010 no será un año especialmente recordado por la situación económica y social. Todos estamos sufriendo de una manera u otra la crisis económica. En muchas familias hay uno o más parados, y a casi todos nos han rebajado nuestro salario o se está viviendo en las respectivas empresas  recortes en el empleo, cuando no despidos masivos o cierres.

 La crisis no está dejando a nadie indiferente. Todo el mundo ( sobre todo si no formas parte de los mercados ) está afectado de una manera o de otra. Se nota en el ambiente, en las familias, en la relación entre compañeros y amigos. Nos encontramos más pesimistas, con menos perpectivas de futuro, con miedo a lo que venga a continuación.

 Pero esta situación nos está llevando a algo peor a ser más pobres económicamente. Nos lleva a ser más pobres de nuestros propios derechos. Por obra y gracia de la crisis económica vamos hacía una sociedad que se autorecorta en sus avances democráticos y sociales. El miedo a ser despedido, a ser marginado en  la empresa, a perder las cuatro cosas que tenemos de los tiempos de bonanza, nos impiden utilizar nuestros derechos. Preferimos no utilizarlos por lo que nos pueda pasar, olvidando que no son un regalo, algo que no nos vino caído del cielo, si no que han costado muchos sacrificios e incluso vidas humanas.

 A ello tenemos que añadir los derechos que nos quitan por decreto o por decisiones parlamentarias de partidos políticos que no las incluían en sus programas electorales. ¿Qíen gobiernan nuestros países, los organismos económicos en manos de poderosos, o los parlamentos y gobiernos elegidos por los ciudadanos? ¿Deberían mantenerse gobiernos que fijan rumbos distintos  por los que fueron elegidos? ¿Ya no hay ideologías distintas, todas las recetas económicas son iguales aplicadas por partidos contrarios?

 Y mientras desde la mayoría, por no decir todos, los medios de comunicación se encargan de repetir que no hay otra solución, no hay más receta que la aplicada. Apenas se encuentran voces que contradigan la oficial y única. Y así tratan de convencernos que con menos nos mantendremos, pero no dicen que con menos los pocos tendrán más.

 Tenemos que ser más conscientes de esta situación, que con los miedos, los propios y los inculcados, estamos perdiendo derechos sociales y democráticos, que tenemos derecho a expresarnos y a tener una visión distinta a la que nos meten poco  a poco en nuestras mentes, que hay que enfrentarse a las situaciones de injusticia y a las presiones para ser más explotados. Hay que poner freno, cada uno desde su situación, a las limitaciones a ejercer  lo que es nuestro. Cada paso que damos para atrás, es uno de no retorno.

 Por ello mi deseo para el 2011, no es solo que salgamos de esta situación económica que está dejando a mucha gente literalmente en la cuneta, si no que apostemos fuertemente por ejercer como ciudadanos libres y críticos, que seamos capaces de mantener la dignidad como personas que piensan y tienen capacidad de decidir por sí mismos.

 Orwell ya lo venía viendo en su novela 1984. ¡ Feliz 2011 ¡

martes, 28 de diciembre de 2010

LOS MEDIOS

 Hoy ,esta noche próxima, deja de emitir CNN+. No digo que fuera la mejor manera de estar informado, ni que yo fuera un entusiasta espectador de esta cadena de televisión. Si la utilizaba cuando alguna última hora importante ocurría, o cuando estoy fuera de casa o no tengo una radio o acceso a internet. También me gustaban los debates de Iñaki Gabilondo o José Mª Calleja.
 En estos momentos era de lo poco visible en esta televisión que nos han programado últimamente. Quizás no fuera el mejor ejemplo de pluralidad periodística, pero no sé ahora donde voy a ver algo distinto al resto del universo TDT. Solo nos quedaran como debates, a los gritones de no se que casa que esta vista desde un gran hermano, o los que nos pronostican una gran debacle económica-financiera si no hacemos las reformas que nos piden los mercados (¿que pensará mi carnicero?).
 Ya me parecía a mí que esto del blog tenía pinta de que sería muy interesante.

LA PLAZA

 Ayer comencé a escribir en mi nuevo blog.¡ Qué moderno¡ Un blog como los escritores, los políticos, los deportistas. Parece como sí las antiguas plazas de ciudades y pueblos ya no existieran, o solo valieran como reclamo turístico o para eventos culturales o políticos.
 Ahora necesitamos otro tipo de lugares donde hacerse oír, compartir sueños o penas, música o ruido. Espacios que apenas son físicos, lugares en blanco a la espera de llenar de contenidos, de recuerdos, de vivencias, de fotos, de esperanza y de miedos.
 Digo a menudo que me gustaría volver a un mundo como el de mi abuela. Aquel en donde no había televisión, ni tan siquiera radio. Allí se vivía de la memoria, de historias vitales de supervivencia, de chismes de pueblo. Y tenían una memoria prodigiosa, que les valía para contar relatos y versos que aprendían de niños y no olvida van jamás. Entonces se miraba a la cara al hablar, no tenían demasiados ruidos que distrajeran su conversación.
 Y de pronto nos quedamos sin plazas, sin tardes alrededor del fuego, tenemos DVD,TV HD, MP3... que lo inunda todo de sonidos-ruidos-imágenes y que ahogan nuestras propias palabras.
 Me quedo con dos datos leídos-visto durante esta última semana. El mapa de conexiones de Facebook y la predicción de que en el año 2050 seremos nueve mil millones de personas habitando esta Tierra nuestra.. En estos momentos son quinientos millones los conectados a Facebook, además de los que se conectan  a cualquiera de las redes sociales.
 Y todo esto está ocurriendo cuando menos conocemos a nuestro vecino, menos escuchamos a nuestros hijos, menos visitamos a nuestros ancianos y enfermos, más abandonamos nuestras amistades, menos sabemos de la situación de compañero de trabajo, menos compartimos con nuestra pareja.
 De todas maneras, esto que hago ahora, pensar en alto, nos puede ayudar a todos los que compartimos este espacio, a girar la sartén para dar la vuelta a la tortilla. Este lado se está quemando.

lunes, 27 de diciembre de 2010

NO SÉ COMO COMENZAR.

 Llevo un montón de tiempo tratando de comenzar mi propio blog, y ahora no sé como comenzar, y ni tan siquiera se de que escribir. Escribir,¡ pero si escribo fatal¡. La gramática no fue lo mio en el colegio, ni las matemáticas, ni la física...Pero sí se me daba bien la geografía, la historia, las ciencias sociales. Y discutir con profesores y compañeros lo que me parecía justo y lo que no. Y seguir los periódicos cuando aun faltaba mucho tiempo para que tuviera edad de votar. También acudí a mítines de gente que acababa de volver al país después de años exiliados y repartí pasquines en la puerta del metro de partidos que renacían de las cenizas. En aquella época sabía quien era Carrillo, Ruiz Giménez, La Pasionaria, Tierno Galván, cuando mis compañeros de pupitre se sabían de memoria la alineación del Madrid o del Atleti, o lo que era peor para mí las chicas les hacían más caso que a mí.

 Y claro de aquellos barros vinieron estos lodos (seguro que el refrán no es así), y ahora me cuesta cada vez más discutir con mis amigos y compañeros, leo cada vez menos el periódico, no sigo las campañas electorales y cada vez me cuesta más retener quien es el ministro de economía de turno. Pero eso sí, como jugo de mal Ronaldo el domingo pasado.

  No, esto último no es cierto del todo, pero de verdad que me dan ganas en muchas ocasiones que lo fuera. ¿A que a muchos de nosotros se nos ocurre pensar de vez en cuando, Tierra parate que me bajo?. A mí en demasiadas veces se me pasa por el coco. Pero no puedo bajarme, mi dignidad no me deja, y ojo que yo muy digno no soy. El mundo no ha estado nunca fácil, pero a mí me parece que ahora lo está más difícil que nunca para mucha gente, y ahora empieza a necesitar un cambio. Ah¡ ahora ya sé de que quería escribir, de cambiar el mundo. Que barbaridad,cambiar el mundo, cuando a mí cada vez me cuesta más cambiar la cosa más tonta de mi vida.

 Por ejemplo, mi jefe quiere que cambie mi manera de actuar ante los clientes. El cliente, para él, es algo a estrujar y si puedes le pisoteas. A mí me enseñaron que el cliente era ese que te daba que comer y que había que cuidar como a tus hijos. Me acuerdo que si mi madre me pillaba destrozando un juguete a un amiguito, se lo tenía que recomponer y pedirle perdón. Ahora los mercados( yo solo conozco donde compro el pollo los viernes) nos destrozan nuestras vidas y encima tenemos que pedir perdón y rectificar nosotros.

 Y eso lo tenemos que cambiar, pero no sé como. Y por eso quiero escribir en este blog, y  necesitamos a muchos con los que compartir esto y nos ayuden a saber como cambiarlo. Seguro que alguien tiene nuevas ideas que cambien toda esta situación en la que nos hemos metido y a lo mejor quiere compartirlas. Aquí tiene un lugar donde hacerlo.

 Yo mientras trataré de encontrar de que va este blog.