De nuevo la izquierda no es capaz de lograr un mínimo de acuerdo para liderar un cambio real. No se puede continuamente dejar a una mayoría de ciudadanos huérfanos de un gobierno que cambie la política del austericidio.
Cataluña pide un cambio, pero no es lo prioritario. El PSOE no tiene autoridad moral para descartar a nadie a su izquierda. Ahora no hay escusa para achacar los malos resultados a la ley electoral. No se puede mirar al estado desde desde los nacionalismos de izquierda como el mal único.
La izquierda es mayoritaria y ahora se necesita más que nunca. No hay escusa para no llegar a un acuerdo. Les une mucho más que les separa..