domingo, 9 de octubre de 2022

TRABAJO DE MIERDA

Cuándo escuchaba el otro día a la ministra Calviño la contestación a la extrema derecha en la que les decía si no conocen a algún español que se halla aprovechado de las últimas medidas anticrisis, no podía más que darle la razón. Si vives en un barrio obrero de una gran ciudad, si trabajas en sectores de los servicios o la industria, si escuchas las conversaciones en los transportes públicos tienes la oportunidad de conocer a muchas personas que se han aprovechado de alguna de estas medidas sociales y económicas. En un tan corto periodo de nuestra historia venimos de una profunda crisis económica, una grave pandemia y una guerra en Europa que amenaza la estabilidad en todo el mundo. Y durante todo ese tiempo el gobierno actual ha tratado, y a veces ha conseguido, dar respuestas eficaces y que han protegido a una importante parte del tejido social que vive de manera muy precaria.
Pero estar atentos a lo que nos rodea nos da también otra fotografía de la situación.
Cuando hablas con un compañero de otra empresa que trabaja en tu mismo sector, pero que es empleado de una subcontrata de una importante empresa pública de este país y te cuenta su realidad, ves una foto distinta a la oficial.
Traabajar por novecientos euros, pagar seiscientos de alquiler de vivienda, tener pareja en desempleo y una hija de un año, no parece que sea muy deseable para nadie. Y cómo puede vivir así, preguntaréis. Muy fácil, buscándose la vida en el  más allá de la economía sumergida. Chapuzas, portes, pequeños trabajos de manitas, hacen que pueda dejar algo de dinero para comer, pagar la luz, vestir y cuidar a su hija, etc, etc.
Puede un gobierno progresista permitirse la injusticia de mantener, indirectamente, empleo de empresas precario y que fabrica trabajadores pobres? Puede un país permitirse la barbarie de rebajar impuestos a los más ricos, que son los que mantienen esos empleos esclavos.
Qué se conteste cada uno. Yo ya lo hice. 

martes, 19 de febrero de 2019

UN TREN TEMPRANERO

Siete de la mañana, estación de AVE. Demasiado tarde para tener legañas y demasiado temprano para tener cara de importancia. Todo el mundo tiene apariencia de que si no van deprisa el mundo se para.  La economía del país se mueve en un vestíbulo de 1.000 m. 
Añoro las antiguas estaciones de tren, con sus ruidos, sus trenes(ahora no se ven) sus mendigos y vagabundos. Ahora la mayoría de la gente cree vestir de Prada.

miércoles, 13 de febrero de 2019

AL COLE

Son necesarios en los barrios con menos renta de las ciudades tantos y tan grandes colegios concertados? Es una pregunta que me hago viendo como se amplían, crecen, construyen y promocionan centros de enseñanza concertada, religiosos en su totalidad (y no lo digo en tono peyorativo, que no pretendo herir sensibilidades) en un barrio donde escasamente puede haber dos o tres colegios públicos y ningún instituto de bachillerato, y más de una docena de grandes colegios concertados que abarcan desde la educación infantil hasta el bachillerato.
No quiero abrir el debate de los distintos modelos de educación, pero sí creo  que no parecen muy equilibradas las opciones.
En  barrios con rentas muy por debajo del resto y con poblaciones muy envejecidas donde las tasas de natalidad están por los suelos, no sería necesario un equilibrio entre la escuela pública y la concertada.
Y hoy me le pregunto recogiendo octavillas, tiradas por el suelo de mi calle, en la que me invitan a mí y a mis vecinos que peinamos canas desde hace tiempo a unas jornadas de puertas abiertas de uno de estos centros.
No sé... No me gustaría que la foto de mis hijos acabara en el asfalto.

jueves, 22 de junio de 2017

POSTVERDAD

La postverdad está de moda. Primero como término,yo antes no lo había escuchado nunca. Segundo como forma de actuación en diversas facetas, política, social, económica, etc. Cuando era joven se puso de moda el postmodernismo como movimiento artístico y de pensamiento. Era un término positivo  incluso molón. Pero este nuevo POST no parece que tenga un recorrido muy positivo. Se ha asociado a ciertos personajes políticos y a movimientos sociales poco recomendables moralmente hablando.  Se utiliza sobre todo como manera de dar la vuelta a la verdad como un calcetín de manera torticera, de modo que una noticia falsa de tanto manipularla y difundirla se convierte en verdad. Recordemos la famosa afirmación  de actual presidente de EE. UU. Donald Trump  que decía que su antecesor Obama no había nacido en Hawai  sino en Kenia,  cuando la noticia era completamente falsa y Trump era conocedor de ello.  De tanto mentir una gran parte de la población creía en la falsa noticia.

No es necesario ir tan lejos. La postverdad se ha instalado en la cotidianidad. En el ámbito laboral sin más lejos. Un accidente laboral leve, sin más consecuencias que unos pocos puntos de sutura en una mano pero con baja médica por accidente de trabajo pasa a ser por obra y gracia, no del espíritu santo, incidente laboral sin baja médica. Y claro hay que re ubicar  al trabajador de puesto de trabajo porque no puede hacer sus labores habituales. ¿Y dónde se le coloca?en ningún sitio, no puede hacer ninguna labor que pueda desempeñar con normalidad. En vez de dejarlo en casa se le obliga a acudir a su empresa para  hacer nada.

¿Y porqué? Solo se me ocurre que por motivos económicos. Eso sí, no figurará en ningún sitio, en ninguna estadística oficial, que hubo un accidente laboral, SOLO UN INCIDENTE LABORAL.

POSTVERDAD.

lunes, 21 de diciembre de 2015

OTRA VEZ LA IZQUIERDA

De nuevo la izquierda no es capaz de lograr un mínimo de acuerdo para liderar un cambio real. No se puede continuamente dejar a una mayoría de ciudadanos huérfanos de un gobierno que cambie la política del austericidio.

Cataluña pide un cambio, pero no es lo prioritario. El PSOE no tiene autoridad moral para descartar a nadie a su izquierda. Ahora no hay escusa para achacar los malos resultados a la ley electoral. No se puede mirar al estado desde desde los nacionalismos de izquierda como el mal único.

La izquierda es mayoritaria y ahora se necesita más que nunca. No hay escusa para no llegar a un acuerdo. Les une mucho más que les separa..

sábado, 7 de noviembre de 2015

FRÍO EN EL MAR

Soy un afortunado y estoy disfrutando de un largo fin de semana en la costa mediterránea. Hoy el día fue estupendo para estar en el mes de noviembre. Día de sol y buena temperatura, paseo por la playa. De repente tuve la idea de darme un baño, apetecía quitarse la tontería del cuerpo y sentir que la sangre fluye.
Cuando salí del agua noté cierto frío, pero era casi agradable. De repente recordé las imágenes de los emigrantes que llegan a las costas europeas del mediterráneo, y percibí en mi cuerpo un frío helador.

Qué tienen que estar viviendo miles de personas para echarse a la mar de esa manera, sin ninguna seguridad de llegar a la otra orilla vivos?

Yo creo que esta pregunta se contesta sola. No podemos seguir haciendo como que no vemos esta situación. No podemos dejar morir a esta gente en nuestras propias puertas.

Ya está bien Europa, reacciona!!

lunes, 18 de mayo de 2015

EL TRABAJO MAL HECHO.

Ya desde hace tiempo que el desánimo está conmigo a la hora de desempeñar mi trabajo. Y no porque no me guste, no porque esté cansado de hacer mi rutina (normalmente poca), no por el paso del tiempo. Estoy cansado porque no me dejan hacerlo.

Ya desde hace algunos años hay una desconsideración enorme hacia la profesionalidad. Ya nada importa, ni los clientes, ni el trabajo bien hecho. Solo la inmediatez, el pasar página sin concluir la labor, y sobre todo que no pasa nada mientras a tu responsable no le afecte a su bolsillo ni a su buen vivir.

Siento envidia cuando viajo al extranjero a trabajar y veo que todavía se trabaja en equipo, se cuenta con medios para hacerlo, se valora el trabajo bien hecho, y sobretodo se consideran a las personas.

Ya no hablo de salarios, de condiciones laborales, ni de ascensos, hablo de que no te dejan trabajar honradamente, sin tratar de engañar a los clientes, sin que te quede la seguridad del trabajo bien hecho porque no tienes los medios adecuados, porque se trabaja en lugares precarios y penosos cuando hay capacidad para hacerlo en otras condiciones.

Uno siente que al final se tiene que resignar y que no hay remedio. Y de ahí el desánimo, la apatía. Parece que les gusta verte así, derrotado y humillado.

A esta situación hay que darle la vuelta. No se puede seguir tolerando que nos menosprecien de esta manera. Hemos demostrado lo que somos durante mucho tiempo, y no podemos permitir que responsables con rimbombantes títulos nos traten como una mercancía más.

Luego nos asustamos cuando ocurren hechos desgraciados. Pues mejor preocuparse ahora que escurrir el bulto después.