Difícil no lo están poniendo nuestra "clase política". Cuando la situación social y económica no va precisamente en popa, nuestros políticos nos quieren enredar y complicar nuestra convivencia. Todos los días nos desayunamos algún caso nuevo de corrupción política, alguno fundamentado y otros que son ventilados como manera de tirar mierda encima del contrario. Parece como si la crónica política solo tuviera como objeto estar discutiendo sobre quien roba más o prevarica ( siempre me pareció palabra sin significado real ) menos. Los problemas a solucionar a los ciudadnos, son sustituidos por negocios oscuros, recalificaciones urbanísticas, y demandas antes los juzgados por insultos que en la calle solo terminan en una mala mirada. Como si la justicia no tuviera bastante con los problemas cotidianos y los suyos propios, como para llenar sus salas de injurias e insultos.
A todo ello añadimos el encubrimiento y justificación que cada partido político hace de los suyos. Lo que para unos es motivo de inmediata dimisión de todos sus cargos, e incluso petición sumarísiama de prisión incondicinal, para el contrario no debe ser caso ni tan siquiera para ser expulsado del partido. Pero claro al día siguiente piden la inmediata imputación judicial por los mismos motivos por los que exculpaban a los suyos.
Todo esto sucede entre unos políticos profesionalizados, que ya no se acuerdan por que motivo están representando a sus ciudadanos, que los votan y pagan, y que están en las cúspide donde es muy difícil observar la vida y los problemas que tienen que solucionar. Políticos que no tienen presentes a los más perjudicados de la sociedad y sí a los que manejan los hilos del poder y la economía para su propio interés.
Nuestros mayores sufrieron mucho para que este país tuviera a unos representantes que los ayudaran a salir de las tinieblas de la dictadura, y apoyaron a muchos de ellos que les prometieron pan, vivienda y educación. Y salieron a la calle a respaldarlos y a las urnas a votarlos. Hoy ya muchos ya no creen en ellos y es el perfecto caldo de cultivo para que llegue el iluminado de turno, el populista de verbo fácil y encendido, que nos lleve a la tragedia, al odio y de nuevo a la oscuridad.
No se dan cuenta del daño que están haciendo tan pocos a todo esto que se a construido con tanto esfuerzo de muchos. No necesitamos a políticos profesionales, que son capaces de sortear sentencias de cárcel con tal de mantenerse en el poder. No necesitamos a políticos que solo salen a la palestra a decir que tú más. Ya basta, así no los necesitamos, por que no ayudan a que esta sociedad se regenere, sea más limpia y tenga futuro.
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